PERE GENÉ I VIRGILI. Voz y piano

Periodo en activo: 1959 a 2000



Natural de Barcelona, donde viene al mundo en la calle Villarroel el 31 de enero de 1939 en el seno de una familia acomodada en la que no había antecedentes artísticos.

Su auténtica pasión por la música le llega a los 8 años, hasta el extremo de que su padre decide contratar a una profesora de música.

Pere recuerda que esta maestra le ponía solo tres lecciones de solfeo y él estudiaba siete u ocho en su afán por adelantar.

Un año después ingresa en el Conservatorio del Liceo de la Ciudad Condal. Posiblemente fuera el más constante en sus estudios. Año tras año va coronando los 8 cursos de solfeo, 8 de piano, 3 de virtuosismo y 3 de armonía, obteniendo en todos matrículas de honor. Antes de concluir su carrera, a los 16 años, ya hace una gira por toda España como concertista de piano.

Su primera actuación la recordará siempre. Es en la "Casa del Médico" en Barcelona. Luego Gerona, Tarragona, Valencia, Madrid y, por fin, el Palau de la Música de Barcelona. Todo un lujo. Su propósito, desde luego, es seguir su carrera de concertista y, para ello, le ayudan extraordinariamente los catedráticos del Liceo barcelonés. Sus padres tenían grandes esperanzas depositadas en él.

Una debilidad suya es el inglés, que estudia con verdadero placer después de la música. Sin embargo las matemáticas siempre se le atragantaron, aunque, con ímprobos esfuerzos, logra sacar el Profesorado Mercantil y se hace ayudante de cátedra en la Escuela de Comercio.

Practica atletismo durante un par de años y se federa en un club con el que llega a participar en diversas competiciones deportivas. También le encanta jugar al tenis. Pere guarda muy buenos recuerdos de Esparraguera, donde veraneaba en su adolescencia. Allí estrenaría sus primeros pantalones largos y bailaría por primera vez con una chica.

Pero se avecina lo inevitable. Terminanda Ia carrera en la primavera de 1959 tiene la oportunidad de viajar a Inglaterra a perfeccionar sus estudios musicales, viviendo en las islas durante dos veranos consecutivos en los que se produce un cambio en su mentalidad de músico. Las influencias del rock americano calan en él profundamente hasta el punto de sentirse desconcertado. Regresa a España decidido a formar un conjunto pop, dando un gran disgusto a sus padres.

La moda de grupos de guitarras eléctricas todavía no se ha extendido en España, por lo que Pere contacta con varios compañeros de carrera hasta encontrar a los más idóneos, dando comienzo los ensayos y actuaciones. Empiezan tocando música ligera para derivar después al jazz, con instrumentos clásicos y equipación muy precaria, aunque no abandonan el repertorio de piezas modernas y el rock and roll.

Dos años y medio después llega la reconversión definitiva y el nacimiento para el rock del conjunto Lone Star.

La parte siguiente de la biografía de Pere Gené, 40 años de músico de nuestro tiempo, está contenida en todas y cada una de las páginas de esta web.

Creador, alma y cerebro del grupo, será el líder indiscutible a lo largo de toda su existencia. Su acusada personalidad y especial carisma se verán reflejados en todos los movimientos ocurridos en su seno. Es compositor y arreglista de unas 350 canciones. En lo concerniente a las registradas para el grupo, el cantante estará considerado como verdadero laboratorio musical, aunque en muchos casos contará con la colaboración de sus "camaradas" a los que luego hará participes, a partes iguales, en los créditos del disco.

En 1969 es elegido por TVE para participar como cantante solista en el festival europeo de Knokke, cosechando un gran triunfo.

Pero Pere Gené siempre se ha autodefinido como "hombre conjunto" siendo ante todo, y así lo ha declarado más de un crítico musical, un rockero neto, un gran conocedor del rythm and blues y rock anglosajón, aunque él siempre ha luchado por conseguir un rock auténticamente español, un rock nuestro, dentro de la necesaria evolución que le llevará a mantenerse siempre con la suficiente dignidad dentro del panorama musical de este país en el siglo XX.

Como artista de escenario, televisión y discos destaca tocando maravillosamente el piano, clásico y moderno, también la guitarra rítmica, aunque nunca fue su fuerte, y diversos instrumentos de percusión.

Pero es su voz, privilegiada para el rock, la que le llevará a alcanzar las mayores cotas en el mundo del arte musical y escénico. En los años 60 y 70 llega a estar considerado como uno de los mejores cantantes de España en su estilo, conquistando reconocimiento internacional.

Sin embargo, este gran músico y artista no ha ido de divo por la vida. Aunque es posible que su personalidad se viera influenciada por su formación musical de conservatorio, circunstancia que continuamente le llevaría a la búsqueda de formas musicales diferentes y profundas, al mismo tiempo, es posible que también le condicionara de forma negativa a la hora de encontrar la piedra filosofal con la que hacer canciones "light" o meramente comerciales, con las cuales él y su grupo tal vez hubieran conseguido otras metas mucho más fructíferas.

Pero no hay mal que por bien no venga, ya que, de haber triunfado con ese tipo de canciones, ahora no estaríamos hablando de un mítico Lone Star ni tampoco existirían temas impagables como "La trilogía", "When I was young" o "Pájaro de fuego".

Para bien del rock español, Pere elegiría su destino dentro de la música moderna logrando realizarse como ser humano y como profesional.

"- Siento en mi vida la sombra de una carrera abandonada, de algo que podría haber sido y no fue. Pero no podía imaginarme en una oficina o dando conciertos clásicos, es algo que no me llenaba, no me satisfacía plenamente. Necesitaba cantar, actuar con mis compañeros; esto es lo que me hacía feliz. Creo que si no hubiese ganado dinero lo habría hecho igual. Llegó a convertirse en una necesidad para mí". Esta necesidad la plasmaría el músico-compositor en una de sus últimas creaciones:

Solo vives hoy
tú no necesitas el mañana.

La felicidad
es poder tocar con tu guitarra.

Porque para ti
es una forma de vida.

Sensibilidad
algo nuevo cada día.