ENRIQUE LÓPEZ. Batería

Periodo en activo: 1960 a diciembre de 1968



Conoce a Pere Gené y a Enric Fusté en la Cava Texas y entra a formar parte de Lone Star como baterista, haciéndose cargo, al mismo tiempo, de la representación del conjunto.

Estamos en el verano de 1960. En los primeros años, cuando el pop era en blanco y negro, las baterías dejaban bastante que desear. Su acústica era pobre y la percusión, sin amplificar, era tapada por el bajo.

En los conciertos y grabaciones monoaurales el baterista, por supuesto, era el que menos podía lucirse al estarle prohibido hacer ruido.

Enrique sabría como superar esta adversidad sin llegar a sobresalir tampoco demasiado. Sus famosos repiqueteos y redobles "marca de la casa" aportaban fuerza y vigor al conjunto y constituían la entrada ideal para el cantante o punteo. Acostumbrados a ver baterías repetitivos y "de piñón fijo", era una gozada encontrarse con Enrique, imaginativo e innovador y siempre sorprendiendo al personal. Su perfecto y endiablado ritmo, más acentuado a partir del beat inglés, era seguido en perfecta armonía por el bajista De la Vega. Ponía el alma en sus actuaciones y dominaba su instrumento como nadie, especialmente interpretando jazz.