JOSEP MARÍA VILASECA "TAPI". Batería

Periodo en activo: agosto de 1973 a abril de 1975. Julio de 1977 a julio 1978.



A mediados de julio de 1973 Tapi contactó con Lone Star cuando el grupo tenía un LP de rock en directo recién editado y un rosario de conciertos programados para el verano.

En un principio Pere Gené se mostró receloso ante la llamada del baterista. A nivel popular resultaba demasiado conocido dentro del mundillo del pop catalán, algo menos en el español, y también tenía fama de inquieto, hombre de mal asiento, por así decirlo, y con muchas ideas en la cabeza. Por lo demás no hay duda de que se trata de un reconocido baterista con grandes facultades y recursos.

Se conocieron, hablaron y se produjo el fichaje.

Su adaptación al grupo fue rápida y efectiva ya que Tapi se movía en esa época dentro de un tipo de música muy parecida a la que hacen sus nuevos compañeros.

Reproducimos parte de una entrevista hecha por la revista Musical Express al líder de Lone Star, Pere Gené, en la que no oculta en ningún momento su entusiasmo al juzgar a Tapi. A la pregunta de cómo le definiría profesionalmente responde: "Tapi es un progresista de piel y alma. Su dominio de la batería es excepcional y su estilo, a pesar de su dilatada carrera, es flexible y sumamente adaptable a un sonido tan particular como el nuestro".

De estas manifestaciones podemos suponer que la inclusión de Tapi en el grupo supuso una inyección de vitalidad para Lone Star. "- Los números que hacemos están cobrando nueva fuerza, hemos 'despertado un poco'", comentaba Pere, y estas palabras si que no dejan asomo de duda.

Un nuevo capitulo se abría para la carrera de Lone Star, un nuevo elemento remozaba su sonido, y en ambos casos el nombre de Josep María Vilaseca debe anotarse en lugar destacado.

En abril de 1975 decidió dejar el grupo y fue relevado por Lluis Masdeu, para reincorporarse de nuevo en el verano de 1977 y seguir un año más.

Meses antes había grabado un LP con el sello Diplo, del que es socio, compartiendo la autoría de las canciones (y algo más) con Pere Gené, quien vuelve a ofrecer su colaboración.

En su mejor época como baterista experimentado Tapi aportó a Lone Star lo mejor que llevaba dentro, aunque también es verdad que su forma de vida, bastante anárquica, plantearía algún que otro problema funcional. Jordi Sierra y Fabra, que en su crónica del concierto del Palau retaba a cualquier grupo español del momento a hacer algo parecido, vió así la actuación del batería: "...Individualmente hay que citar los solos de SebastiÓ y Tapi en I got nobody, más el segundo que el primero [...] Tapi resultaría la gran sorpresa: contundente, sereno, serio... realizó entradas perfectas y marcó siempre un ritmo sostenido, poco espectacular pero cada vez más técnico. Trabajó bien en el jazz y fue el batería que conocimos en Maquina hace años en la parte del pop, solo que mucho más equilibrado y conocedor de la materia. Su solo fue un trabajo sólido, con menos alardes de los esperados, pero compensado con una soltura y seguridad que le desconocíamos. Ni un golpe mal dado, ni una confusión, ningún embrollamiento o nerviosismo. Tapi es ya un gran profesional, sólido y sobre todo capaz de desarrollar muchas más cosas en el futuro".